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    September 11

    Odio a los hombres

    Nada mejor que subir de la glorieta de Embajadores a la plaza de Lavapiés para quedarse asqueada con el sexo masculino... Sí, hoy me han hecho pasarlo mal. Y lo que más me fastidia es que seguro que alguno se ha hecho una paja a mi costa!
    June 30

    Esto es un post

    Esto se supone que tiene que ser un post. Y digo se supone porque me he puesto a escribir y no se me ocurre sobre qué hacerlo, así que a saber qué saldrá. No hay nada peor que ponerse delante de la pantalla sin una musa (mejor dicho, en mi caso, un muso) delante. Sumado a esto el bonito colocón que llevo y ciertos retortijones de mi tripilla diciéndome "neeeeeena, come aaaaaaaaalgo", todo parece vaticinar que este va a ser un post de la categoría de los chorras y sin contenido.

    Estaba dándole vueltas a que he leído un día de estos, no sé si hoy u otro, que Facebook y Twitter estaban robando un poco el espacio de los blogs. O, lo que es lo mismo, que había muchos blogs que estaban cayendo en el abandono porque sus creadores preferían disfrutar en las redes sociales. Supongo que es un poco lo que le está pasando al mío. Bonita advertencia, porque aunque Facebook me divierte, no sustituye, en ningún momento, a mi pequeño diario de disturbios mentales... entre otras cosas porque hay cosas que digo aquí que no diría en otras partes y viceversa. Supongo, vamos, porque con el efecto globito que llevo encima, la verdad es que no sé muy bien ni qué digo. Digo, que ya es bastante.

    Tengo sueño. Tengo hambre. Tengo sed. Tengo de todo, oigan, como en el rastro. Tengo hasta música que me acompaña, y unos bigotes y unos ojazos azules de "prestao" que me quitan el sueño... es difícil dormir cuando a una le muerden los dedos de los pies. Y no, no es que ahora me haya dado por el fetichismo-masoquismo de pies (podal suena peor) es, simplemente, que los bichos son impredecibles y tienen personalidad propia. Y una de sus múltiples cualidades es la de no tener horarios. ¡Ni cosquillas!

    Pum pim pam, pum pam pim, pum pam pim, plas plas, plas, plas...
    April 04

    Bricolaje casero

    Por duodécima vez en los últimos 4 años, me dirijo, tornillo en mano, a la caza y captura de uno que me permita poner la tapa del grifo sifónico de mi cuarto de baño... digamos que me he recorrido todas las ferreterías en 5 kms. a la redonda. La cuestión es que, una vez más, la búsqueda ha sido infructuosa (y tampoco tenía yo muchas ganas de recorrerme medio Madrid en busca de un tornillo, la verdad).

    La cosa es que como el suelo está subido para nivelarlo (y lo demás está abajo, donde debería), necesito un tornillo bastante largo y claro, no hay manera. Cuestión de suerte o de creatividad, de repente ví mi viejo exprimidor... lo cogí y... ¡voilà! ¡era justo del mismo diámetro que el agujero! Así que lo encajé dentro del hueco, abrí un agujero con un clavo y un martillo en el punto más alto, puse la tapa y la atornillé al exprimidor... lo mejor de todo ¡ha funcionado y la tapa está en su sitio!!!!

    Si ya decía mi mamá que soy muy apañada...
    March 29

    La idiotez del sexo masculino

    Sábado por la noche. He quedado para cenar con dos amigas en casa de una de ellas. Bajamos a comprar hielo y ron cuando a la anfitriona le suena el teléfono. "Es un amigo que anda por aquí, va a venir a cenar también". Hasta ahí todo normal, si a mi me llama un amigo a ver qué hago y ya tengo plan, pues le invito a que se una.

    Así que regresamos a casa, nos servimos unos copazos, nos liamos algo de sustancia verdecita y nos ponemos a preparar la cena. Como la cena estaba lista y el maromo en cuestión no había llegado aún (y eso que había pasado bastante tiempo) decidimos empezar sin él. Las pechugas empezaban a ponerse negras y duras y si no, no íbamos a cenar ninguno (eso sí, le pusimos plato y cubiertos para que no se sintiera ofendido). Cuando al fin llegó, después de contarnos una historia surrealista acerca de una fiesta convocada vía Facebook, no debieron gustarle mucho nuestras pechugas porque apenas probó bocado. Curiosamente explicó que llegó tarde porque... ¡se había ido a cenar antes de venir! (y yo me pregunto... si dijiste que venías a cenar, ¿por qué venías cenado? ¿miedito a la cocinera?)

    Comenzó así, pues, una noche de conversaciones surrealistas hasta que al macho le dio, precisamente, por es, por hacer de macho intentando lucirse delante de nosotras. Craso error: ATENCIÓN, sector masculino, si es la primera vez que vas a casa de una chica, sus amigas están monas y ella en chándal, no tiene el más mínimo interés en tí.

    Y claro, si ya no había interés en él, pues como os podéis imaginar lo que pasó es que pasó a ser objeto de risa. En mitad de la noche, el chico se puso a "cocinarnos". ¡Y a darnos órdenes! Hasta que en un momento dado le contestaron: "no me da la gana. A mí nadie me habla así". Cataplum, después de unas cuantas más sutiles. Pero, a las 4 de la madrugada, el maromo persistente ahí seguía (por si colaba y esa noche mojaba, digo yo, pero vamos, se nota que este chico tiene un ego como un camión y nunca ha recibido clases de comunicación no verbal...)

    Así que, dadas las horas, nos mudamos al salón y, por tanto, a los sofás. Mi otra amiga y yo nos sentamos en uno -yo me fui reclinando hasta convertirme en ovillito, dadas las copas y las horas- y la anfitriona y el maromo en otro. Primer intento de acercamiento, le pone la mano en la espalda y comienza a acariciársela. Ella le rechaza. Se acerca cada vez más a ella en el sofá. Le vuelve a rechazar y, además, le dice, delante de nosotras, que le deje sitio en el sofá, que la está aplastando y que, por favor, que corra el aire.

    La anfitriona, harta, finalmente, le manda al carajo y se viene al sofá con nosotras porque el maromo insiste y persiste. Ya es tarde y prepara las habitaciones para nosotras. Mientras, el maromo supuestamente se ha quedado sopa y yo casi, casi. Me intentan convencer para que me vaya a la cama, pero estoy feliz en el sofá. Así que la reina de la casa coge dos mantas, le pone a él una encima y otra a mí y se va a la cama. Yo me quedo en mi sofá, demasiado KO para irme a la cama.

    No han pasado ni cinco minutos cuando el maromo se levanta como un resorte y, como era de prever, se dirige a la habitación de la anfitriona. Oigo voces, pero como estoy lejos, no entiendo muy bien. A los pocos minutos, la anfitriona acompaña al maromo hasta la puerta. A pesar de los múltiples rechazos, el "macho" había ido a su habitación porque quería dormir con ella (sólo dormir, ya sabéis, eso que los machos dicen siempre que se quieren tirar a una y esa una pone reticencias). Obviamente, le echa con cajas destempladas.

    Y, lo mejor de todo, ¡es que el tío se fue cabreadísimo!. Y yo me pregunto... ¿si una mujer te recibe en chándal, se ríe de tí que no contigo durante la noche, rechaza tus caricias y te dice que no quiere sentarse a tu lado... ¿qué esperas que te diga si te intentas meter en su cama?

    January 17

    Cata...pluuuuuuuuuuuuuuuuummmmmmmmmmm

    Sé de más de uno que se lo hubiera pasado como los indios viéndome hoy escurriéndome por las escaleras de mi casa. No llegué a espatarrarme contra el suelo, pero:

    1) La bolsa de basura que llevaba salió disparada.

    2) Me manché mucho.

    3) Manché mucho las escaleras.

    4) Me escalabré un hombro/brazo por sujetarme al pasamanos (¡ay!)

    5) Como tuve que limpiar las escaleras, y limpiarme a mí, ¡a la mierda el ensayo!

    Hay días y días...
    January 12

    Ser feliz no es tan difícil...

    Un bicho erradizo me ha metido en uno de esos jueguecitos tan divertidos de contarle al mundo qué cosas me hacen feliz y consiguen levantarme la sonrisa. Sea porque me ha hecho un poco la pelota –“enamorada de las palabras”- o simplemente por mi afinidad con la fauna planetaria, me dispongo a contestar al reto de encontrar seis cosas que iluminan mi cara.

    Ahí van:

    1.- La música, en todas sus facetas. Desde escucharla cual sabandija retorcida en el sofá hasta sentarme en mi piano destartalado a hacer que mis dedos-plátanos se deslicen por sus teclas… Los ensayos de Gospel de los sábados que me consiguen animar aunque llegue hecha polvo, los conciertos, como intérprete –pocas veces- o como público o, simplemente y, en general, la música, esa que amansa las fieras y alegra los corazones….

    2.- Las palabras. Disfruto escribiendo. Disfruto leyendo. Disfruto escrutando en el diccionario nuevas acepciones de palabras que ya conozco o descubriendo otras que desconocía. Soy feliz jugando con ellas, desconcertando, divirtiendo, incluso trabajando con las palabras.

    3.- Que un gato me ronronee y se frote contra mí. Pocas cosas me producen tanto placer como un gato meloso –cuando quiere- al que achuchar y acariciar. Me da igual que sea viejo, joven, huraño o agradable. Un gato es un gato y, como buena gatófila que soy, me gustan casi todos –por no generalizar y decir todos-.

    4.- La comida –y, por ende, la cocina-. Nada mejor en el mundo que una buena comida, con ingredientes de primera calidad, cocinada con amor, con un buen vino y en buena compañía. Adoro, especialmente, amasar pan. Me resulta muy relajante –y me fascina el olor a masa de pan sin cocer-

    5.- Una noche de esas con cualquiera de mis buenos amigos a los que hace miles, millones, trillones de años que no veo y que consisten en beber, fumar, comer, bailar pero, sobre todo, reírnos hasta quedarnos pegados –en ocasiones despegados- del asiento. Nada mejor que eso para tener una sonrisa perenne.

    6.- Pasear junto al mar, con algo de solecito –que no solazo-, con los pies descalzos y el agua remojando mis tobillos, buena música en los oídos, disfrutando de esa agradable sensación de libertad… ¡algunas veces hasta canto y bailo!

    Bueno, pues no ha sido tan difícil, aunque seis cosas, son pocas cosas. Ahora me queda decidir a quién le paso el testigo…

    La primera, a Sandy, por guapa, por pelirroja y porque así tiene algo que hacer cuando salga del hospital –si no le da tiempo a contestar antes de que la operen.

    Después a mi negro… Edu, qué bien me hizo verte, leñe, no me cansaré de repetirlo. Estoy segura de que utilizarás tus poderes mágicos para teletransportarte y escribir un buen post.

    Dudaba si pedirle al Capitán Medusa que colaborara o a Uge… Pero creo que voy a lanzar una pequeña botella al mar y que decidan entre ellos si alguno quiere participar de la felicidad escrita….

    A mi pequeña Ardilla del Bosque, que desde que se ha metido en el ejército parece que está buscando más nueces que nunca,  le pido que colabore para que se entretenga y, ¡quién sabe!, a lo mejor saltando de rama en rama encuentra dónde hacer su nido….

    Y por último, aunque con el poco tiempo que tiene dudo que conteste, a mi futura mamá favorita, Lady Liar, mi compañera Gebuaka, la reina de los ojos verdes que enamoran y la persona que consigue vencerme dialécticamente con mayor facilidad…

     Ya sabéis, si os apetece, me nombráis y contáis seis cosas que os hacen felices. Fácil, ¿verdad? … pues no me seáis vagos!

    January 11

    Entrequesos

    Cuando algo me preocupa, tiendo a comer más de lo normal. Es más, tengo hambre selectiva. Generalmente me suele dar por los hidratos de carbono y por los quesos. Pero, en estos últimos días, mi adicción por los quesos está empezando a rallar casi lo enfermizo: pizza con mucho queso, bocadillo de salchicha con mucho queso, mucho queso tierno con pan, spaguetti con mucho queso o, para culminar, un suculento postre de queso: tiramisú -que me hace babear por las esquinas-.

    La mayoría de la gente, cuando come por ansiedad, suele recurrir al dulce, especialmente al chocolate. Yo no, soy más salada, prefiero los quesos. Desde los malolientes quesos azules - Cabrales, I love you!-, a los ácidos quesos de cabra, los curados, los de oveja, los ahumados, con pimentón, con ceniza... en todos y cada uno de ellos encuentro encanto. De ahí que opine que el queso es el sustituto natural del sexo, aunque lo idóneo sea tener un poco de cada uno de ellos (o un mucho, en función de las circunstancias).

    Creo que soy quesoadicta. Empecé de pequeñita, con los quesitos que me comía uno detrás de otro. A los 5-6 años, me convertí en la fan número uno del queso curado de oveja que traía mi tía todas las vacaciones y, más o menos a la misma edad, empecé a apreciar el Camembert. Si pudiera, iría por el mundo probando quesos. Los de cabra malteses con su pimienta, los cremosos franceses, los ahumados canarios, los suculentos italianos... Sé que no tengo remedio, pero cada vez que voy a un sitio nuevo, intento probar sus quesos y siempre me llevo algunos de recuerdo.

    Y, por cierto, mientras escribía esto, me he comido otro tiramisú.

    January 06

    Despropósitos para el 2009

    - No hacerme ningún propósito que sé que no voy a cumplir
    - En estos momentos, descansar del día/noche de ayer
    - Dormir más
    - Hacer lo que tengo que hacer (Pepito Grillo working)
    - Pensar en mí
    - Ser feliz
    December 25

    Guirilandia jubileta

    Bueno, un año más me han encerrado en un macrocomplejo hotelero en Canarias, rodeada de abuelos sajones más aburridos que pasas y sin posibilidad de moverme a ninguna parte porque estamos en un culo del mundo que se parece a Las Vegas en versión cutre. Ayer ya le dije a mi madre que el domingo volaba de aquí y, por desgracia, me queda decirle que, o el año que viene yo intervengo en la decisión del hotel -y ubicación-, o no vengo.
     
    Pero no seré negativa.... estoy al solete, cual lagartija despelotada mientras escribo oliendo a mar -con vistas al mar, por supuesto-, y cerca de la gente a la que quiero. Así que.... ¡a disfrutar!
    December 04

    París

    Bueno, pues acabo de aterrizar de París después de un interesante -laboralmente- y agotador día de trabajo. Pero, la verdad, es que ha sido, cuanto menos, peculiar. Tras llegar al aeropuerto Charles de Gaulle, sigo las instrucciones que mi jefe me ha dejado amablemente y me dispongo a coger el tren. Primer problema, ¿qué billete compro en las máquinas expendedoras? Un buen señor me indica cuál debo coger y, cuando voy a pagar, la máquina acepta sólo monedas o tarjetas de crédito con chip.
     
    Mi gozo en un pozo. Por suerte, el mismo hombre amable se encarga de preguntar donde está la máquina para cambiar y me lo indica por señas (es lo que tiene no hablar francés). Llego a mi destino sin más contratiempos hasta que intento pasar el torniquete. ¡Billete no válido! Ya me parecía barato, la cuestión es que ni había nadie a quien decirle nada y, aunque lo hubiera, ¿cómo lo iba a hacer?. Menos mal que una negra zumbona me vio con cara de compungida y me colé bien pegadita a su trasero (de gigantes dimensiones), tras el torniquete con ella.
     
    ¡Bien! Se suponía que la oficina tenía que estar cerca. Veo una señal indicando la calle, pero, por más que busco, no la encuentro. Así que pregunto. La primera vez, me mandan en dirección contraria. La segunda, no me entero de qué me contestan. La tercera SÍIIII. Por fin, encuentro a alguien que habla inglés y que, además, conoce mi empresa. Yuju. No sólo eso, sino que es un parisino mega atractivo que me invita a cenar esa noche, lo cuál es una lástima, porque no voy a estar.
     
    Al fin llego al edificio de la oficina. Como están de obras, me resulta difícil encontrarla. Bien, algo sale bien, entro. me presentan a la gente y me ponen a Carolina, una portuguesa que habla un español perfecto, a enseñarme todo lo que quería saber. Como sola, porque la chica en cuestión tiene una reunión a las 3 para aprovechar mejor el tiempo. Llego al restaurante, les digo que no sé hablar francés y me siento a comer. No es muy complicado, salvo porque allí, para decir Heineken, dicen algo así como Aineken, con lo cuál, tengo que señalarla en la carta para que sepan a qué me refiero.
     
    Un poquito más de mamoneo y al tarao del gran jefe se le ocurre salir hacia el aeropuerto a las 5 de la tarde (embarcábamos a las 9), por eso de ir con tiempo... El avión salió con una hora de retraso, así que ya estaba del aeropuerto hasta los mismísimos. Lo peor que cuando subimos al avión, la comida se había acabado, así que disfrutamos de una suculenta cena a base de panchitos, patatas y un sandwiche compartido (el último del avión).
     
    Por lo menos, el taxista de vuelta fue amable... Y NO ME HABLÓ.
    November 23

    Soy una yonki

    Esta mañana mi padre iba a estar por Madrid, así que, cuando me levanté, recogí las cuatro cosas que había dejado por ahí desparramadas, bajé la basura al contenedor, y me fui. Desayuné con mi padre, me pasé por el rastro y, cuando volví a casa, quería fumarme algo más que un cigarro. Me pongo a buscar la materia prima y nada, oye, que había desaparecido. ¡Desesperación!.
     
    Así que ahí estaba yo, como una yonki, bajando a por mi bolsa de basura cuando me cruzo con la china del bajo y me ve, obviamente, rebuscando en el contenedor de la basura. "¿Qué buscas?". Mi cara debió ser un poema, y contesté una estupidez: "nada, algo que he perdido y no encuentro". Cogí mi bolsa y subí disparada escaleras arriba.
     
    Llego a casa, saco un par de cosas de la bolsa de basura y, efectivamente... ¡Allí estaba la pequeña bolsita de mis sueños!. Ahora estoy feliz, pero me siento un poquito yonki...
    November 09

    Pérdida de virginidad

     
    Son las 2 de la madrugada. Se supone que tendría que estar contenta, porque hoy ha sido un buen día para mí. Acabo de llegar a casa de mi primer concierto con el coro de gospel. Fue bastante surrealista, una fiesta para los pijos de la Federación Española de Hípica. Al principio estaban bastante apagados, pero cuando llegó la segunda parte, se pusieron como motos, algunos incluso se acercaron a bailar con nosotros. Por un momento pensé que alguno se iba a subir a la mesa, pero al final, todo acabó en una divertida improvisación por nuestra parte.
     
    El cuerpo de baile, que se suponía que íbamos a ser 8, acabó reducido a 4 y, por circunstancias del guión o, mejor dicho, del escenario, nos repartimos en dos parejas con lo cuál improvisamos y bien bien no salió, pero bueno, a la gente le gustó, que, al fin y al cabo, es lo que cuenta. En cuanto a cantar... TENGO QUE ESTUDIAR MÁS. Soy una vaga irremediable.
     
    El caso es que al final, me dejaron en la plaza de Jacinto Benavente con gran alivio por mi parte porque sólo deseaba llegar a mi casa y estar tranquila. Una vez se me pasó el subidón, me desinflé como un globo y me puse muy triste. Carlos, uno de mis compañero, cuándo íbamos haciendo bromas sobre lo monos que estábamos todos de negro y que parecíamos un grupo de enterradores, me preguntó, ¿y el alma, también la tienes negra?. El alma, no lo sé, pero me ha dado un bajón anímico cuando ha terminado todo que no podía con él.
     
    En fin...
    November 07

    Cansada

    Me siento tan cansada que me gustaría cerrar los ojos y quedarme ahora mismito dormida en la silla. 5, 4, 3, 2, 1... no hay manera, por rápido que cuente las horas se me hacen largas y pesadas. Es lo malo de trasnochar y semigolfear, que al día siguiente estás hecha puré. Bueno, hecha puré y con los ánimos bajos. Me consuela pensar que, al menos sé que están bajos porque estoy cansada y que, en cuanto salga de esta desierta oficina, volveré a animarme... ¡Ozú qué sopor!
    November 05

    Socorro, ¡tengo miedo!

    Siempre he dicho que tenía una comunidad de vecinos bastante peculiar. Hoy he llegado a la puerta de mi casa y, como los últimos días la luz del pasillo estaba fundida, ni me he molestado en encenderla. Cuando voy a meter la llave, veo dos sombras masculinas al final del pasillo, de pie, mirándome. Claro, me asusto. Enciendo la luz, les miro y veo primero a un desconocido. Después a un vecino. Suspiro aliviada y digo "uf, qué susto me habéis metido".

    Lo mejor de todo es que el desconocido me dice... "estamos vigilando a los perros, a ver si los podemos dejar solos y no lloran". No supe que decir. Creo que medio esbocé una sonrisa, abrí la puerta y me metí en casa.

    Ver para creer...
    November 02

    Cuestión de formas

     
    Estaba con la cara llena de crema y un pensamiento acerca de mi madre ha rondado mi cabeza. Si mi padre está en casa, ella no se pone mascarillas, ni se tiñe el pelo, ni se depila... espera a que él no esté para hacerlo, porque le parece poco atractivo que la vea así. 
     
    Me parece bonito que después de casi 35 años con él, se moleste en seguir resultándole interesante y cuide los pequeños detalles.
    October 28

    ¿Dónde está mi cabeza?

     
    Decididamente, la empiezo a perder por completo. La cabeza, digo. Esta mañana, muy hacendosa, preparé mi mochila con mi ropa para el gimnasio, cogí mi paraguas y me fui a trabajar. A la vuelta y, como me sobraba tiempo, decidí -cosa ilógica por otra parte porque caían chuzos de punta-, bajarme unas paradas antes de mi destino -el gimnasio- e ir dando un paseo.
     
    Me había costado mentalizarme para meterme en una clase que suponía 45 minutos haciendo abdominales, pero me armé de valor y subí las escaleras, cogí una llave de la taquilla, fui al baño y.... al abrir la mochila, descubrí que tenía dos camisetas y ningún pantalón. Mi gozo en un pozo, ya no me daba tiempo a ir a por otro y volver.
     
    Recojo mis cosas -sigo fiel a mis costumbres y ya lo había esparramado todo por el vestuario, aprovechando que estaba prácticamente sola-, devuelvo la llave de la taquilla, bajo las escaleras, me pongo musiquita y a caminar. ¡Joder!, ¿por qué me mojo tanto? ¡Me había dejado el paraguas en el gimnasio!
     
    Miedo me da lo que queda de día... ¿Alguien sabe por casualidad si hoy no será martes y trece?
     
    Continuando dos horas después...
     
    Me voy a clase. Abro la puerta de ¿mi? aula y encuentro a un grupo de chinos. ¡Cielos! ¿Y ahora cuál es? Bajo a secretaría y pregunto. La 4-25. Subo, pero en la 4-25 no hay nadie. Vuelvo a bajar y a preguntar. La de secretaría me mira mal. ¿Pero tú eres alumna de Brian? Y yo pensando, que sí, joder, que me digas cuál es el aula. La 4-25, me dice. Obviamente y, aunque sé que no va a haber nadie, vuelvo a subir. Vacía. Envío un sms a una compañera. No me contesta y me vuelvo a casa.
     
    ¡Qué tiempo más mal invertido!
    October 27

    El último enfado materno

     
    Hoy mi madre se ha vuelto a enfadar conmigo. La verdad es que no le dí más importancia hasta que me eché a dormir y ví que no conciliaba el sueño. ¡Hay que ver por qué gilipolleces se enfada la gente! La cuestión es que estando con mi abuelo y con mi tía, hablando de herramientas, se me ocurrió decir que nunca había conseguido que me regalaran un taladro. Tuve uno, setentero total (y real), hasta hace un par de años que se murió de viejo y, desde entonces, siempre que he necesitado uno, he tenido que pedirlo prestado.
     
    Bueno, el caso es que el otro día lo comenté y a mi tía se le ocurrió la feliz idea, cómo no, de que como había sido mi cumpleaños, comprarme un taladro. Y mi madre se ha enfadado por eso... no por lo del taladro, sino porque no se lo hubiera pedido a ella. A fin de cuentas, ella sabía que yo quería un taladro y, si no me lo ha comprado ha sido porque no ha querido, no sé a qué viene hacerse ahora la ofendida. Es más, si no tengo un taladro no es porque no me lo haya regalado nadie, sino porque realmente no me ha hecho falta, sino, ya tendría uno.
     
    Todo salió porque dije que yo siempre había querido un taladro y nadie me lo regalaba nunca porque les parecía un regalo poco apropiado... ¡Qué bien estoy con la boquita cerrada! Me lo tomaré con humor, no hay mal que por bien no venga, al fin voy a tener un taladro de nuevo y seguiré fumando a ver si consigo conciliar el sueño...
    October 21

    Maldigo mis pelos

    Mi pelo es rebelde. Mi pelo se encrespa. Mi pelo es, en ocasiones, odioso. Pero yo soy peor que él.
     
    Me puse un moldeado. Me lo teñí de naranja fosforescente, de rubio platino, de negro azabache, de azul...
     
    Me corté flequillo, me lo corté al estilo chico, lo peinaba liso y, en ocasiones, rizado.
     
    Le colgué trenzas de colores con cascabeles. Y extensiones multicolores. Incluso trenzas con bisutería.
     
    Lo planché, me hice coletas, recogidos, lo peiné con las puntas hacia arriba y hacia abajo.
     
    Le eché toda clase de ceras, lacas, espumas y toda clase de fijadores.
     
    Y lo único que sigo haciéndole es achicharrarlo con un secador.
     
    ¡Qué mala que soy!, ¿no?
    October 05

    Mi mamá me mima, yo no mimo a mi mamá (2ª parte)

     
    Siguiendo mis andanzas como mala hija, después de la divertida conversación del martes y del domingo anterior, no volví a llamar a mi casa hasta ayer. Mala suerte tuve, puesto que mi madre había salido y sólo pude hablar con mi padre. Sea como sea, dí señales de vida por la tarde-noche, antes de arreglarme pasa salir a tomar algo y le dije a mi padre que llamaría hoy a mi madre. Quiso la mala suerte de que hoy me haya despertado con migraña. Después de cumplir con varias obligaciones familiares, me he pasado el resto de la tarde en la cama y, cuando me he despertado, le he enviado un grácil sms a mi madre: "Hola mamá. Tengo migraña. Mejor hablamos mañana. Un beso".
     
    Y, a los 10 minutos, cuando me había vuelto a dormir, suena mi teléfono. Mi madre, toda atacada y vociferante, "¿Susana, qué te pasa?". Yo toda tranquila, -nada, mamá, pero tengo migraña, ¿te importa que hablemos mañana?- Y sigue en sus trece..."no, no que qué te pasa, que hace 15 días que no hablamos". Continúo toda tranquila -mamá, hablamos el martes, me duele la cabeza, ¿podemos hablar mañana?- Y sigue... "el martes no hablamos casi". Y ya tuve que cortarla... "mamá, el martes no hablamos más porque tú no quisiste que habláramos más. Mañana hablamos".
     
    Y yo digo... ¡qué puta manía manía! Me he tomado la libertad de mirar las últimas veces que he hablado con alguno de ellos.
     
    - Domingo 5 de octubre (contra mi voluntad)
    - Sábado 4 de octubre (sólo con mi padre, ella no estaba)
    - Martes 1 de octubre (sólo con mi madre)
    - Domingo 28 de septiembre (con ambos y con bronca incluída, 2 veces)
    - Martes 23 de septiembre (con ambos)
     
    Pues lo mire como lo mire, yo no veo que haga 15 días que no hablamos....
     
    October 04

    Cantante de Gospel

    Bueno, pues ya está... A partir de hoy, comienza mi andadura como cantante de Gospel aficionada en un bonito coro de aficionados como yo.... A ver qué tal se me dá!!!