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    October 29

    Reencuentros

    Parece que estos son los días de reencontrarme con hombres que han sido parte importante de mi vida. Primero Roberto. La primera vez en un año que tenemos una conversación normal, en un tono normal -aunque haya sido por teléfono-. Bueno, me produjo alivio, y me dio cierta paz. Están bien las cosas como están, él en su sitio y yo en el mío, pero manteniendo las formas.

    Después está Edu. Cómo me colgué de ese chico. Llevaba meses sin saber de él, hasta que el otro día me envió un mensaje para que retomáramos el contacto. Sabía desde el primer momento que quería saber si tenía oportunidad de tener sexo conmigo (siempre ha sido así), pero me gusta mantener el contacto con él. Edu fue en su momento, un impulso en mi vida. En realidad podía haber sido cualquiera, incluso una amiga, pero fue él. Sólo puedo estarle agradecida por la decirme la frase oportuna en el momento adecuado: "si te quieres ir, ¿por qué no te vas?". Como no encontré ninguna respuesta convincente, me fui de Teruel. Y comenzó mi nueva vida en Madrid.

    Y por último (y voy en orden cronológico de más reciente a más antiguo) y, el que realmente más me ha emocionado, encontrarme con Emilio, aunque haya sido virtualmente. Lo conocí con 15 años y me enamoré tremendamente de él. Hasta la médula, como sólo lo hace una adolescente. Y él, pues bueno, no era más que un chico tremendamente guapo y encantador que me rompió el corazón en mil pedazos (vamos, un cabronazo en toda regla). He visto sus fotos y he recordado lo que, desde mis ojos adolescentes, me enamoró. Me hubiera gustado que le fueran mejor las cosas, pero tampoco parece que le importe demasiado, siempre ha sido un irresponsable y siempre lo será.

    Pero hablar con él me trajo a la memoria multitud de sentimientos de esos que se sienten cuando uno está enamorado platónicamente. Y de los que se sienten cuando, por fin, el amor deja de ser platónico y por primera vez es completo. También me trajo recuerdos de otros tiempos, cuando mi familia aún era mi famlia, y mis padres eran felices, y yo me llevaba bien con ellos y, en definitiva, nos queríamos y nos soportábamos. Es curioso, porque mi amor por Emilio duró 5 años y la crisis familiar tuvo lugar hacia la mitad, pero yo sólo recuerdo esos momentos felices en todos los sentidos, a pesar de que lloré por él todo lo que quise y más (María Magdalena a mi lado estaba seca).

    Y, queda un hombre más por añadir a la lista entre mis ex amores (que no necesariamente ex parejas), que es Miguel, mi novio durante mis 3 últimos años en Salamanca y con el que estuve viviendo hasta que me fui a Teruel. Hace un tiempecito que no sé de él, pero aún hablamos de vez en cuando... aunque creo que la última vez que le ví fue hace unos 4 años...

    Es curioso cómo con el tiempo nos vamos quedando con las cosas buenas y vamos apartando las malas. Y cómo también, con el tiempo, aprendemos a elegir mejor lo que queremos y lo que no. Obviamente no estoy enamorada de ellos. Ni tan siquiera les quiero. Pero, en el fondo, pienso en ellos con cariño y me gusta saber que siguen ahí.



    October 26

    De genios (no de la lámpara)

    Llevo desde ayer con un pensamiento en la cabeza. Bueno, igual no desde ayer, lleva más tiempo ahí, pero ver ayer Let's get lost me hizo volver a reflexionar en la incapacidad que tienen los genios de vivir en el mundo real.

    Digamos que hay tres clases de genios. Los primeros son aquellos que, siendo genios, se dedican a cosas que no dan popularidad (véase, un ingeniero, un médico, etc...). Dentro de estos, están los que salen en las revistas y ganan premios y los desafortunados que pasan sin pena ni gloria a pesar de su genialidad. Sin embargo, todos ellos tienen algo en común: no consiguen adaptarse al mundo real, están fuera de la realidad y, aunque los podamos amar y/o tolerar, no están en este mundo, por mucho que nos empeñemos.

    Luego están los genios que se dedican a cuestiones que dan más notoriedad (deporte, música...) Estos son peores. Los que sueñan con vivir de su pasión y no lo consiguen, son unos amargados y se dedican a amargar a todos los que los quieren. Y los que lo consiguen, tal vez porque no son capaces de asumir tanta responsabilidad, terminan arrastrados por sus vicios.

    Sea como sea, a lo largo de mi vida he conocido muchos genios: de los de andar por casa, de los de quiero y no puedo y los que consiguen la fama. Y saco varias conclusiones. La más importante es que o se les quiere o se les odia, con ellos no hay termino medio, pero, aún queriéndoles, es muy difícil soportarles. Es la típica frase de "te quiero pero no te soporto". Y, otra, que no se le queda corta es que la gran mayoría son unos infelices, a pesar de todo.

    La siguiente es que por alguna extraña razón, las cosas más bellas nacen siempre de la oscuridad. No sabría expresarlo bien, pero es como si cuando estás feliz, las cosas no salieran igual de bien, como si, al saber que son los mejores en algo, buscaran equilibrar su perfección con la imperfección.

    Los genios y aspirantes a genios suelen tener un gran atractivo, llámalo duende si quieres, llámalo magia. Tal vez es eso que nace de su interior que, quieran o no, sale hace fuera. Y ojo, que no digo que los genios sean necesariamente guapos, no, no me refiero a eso, me refiero al magnetismo que irradian que los hace totalmente distintos de los comunes mortales. Es como si todos sus poros fueran diciendo "soy especial", aunque a veces ni ellos mismos lo sepan.

    Es curioso, porque releyendo las historias de genios -o aspirantes a- la gran mayoría son (además de excepcionales en lo que hacen) unos inmaduros e infelices de por vida. Son violentos. Nunca están cuando los necesitas, no puedes fiarte de ellos, son violentos, muchos, tienden a meterse en los mundos más oscuros sin límites -no lo critico, yo también soy curiosa por naturaleza, si no he hecho algunas cosas ha sido por falta de oportunidad, no de ganas...-.

    En el fondo, desprecian a los que les aman cuando dejan de ser algo que les entretiene, pero tampoco quieren que se vayan de su lado, porque están solos. Manipulan, utilizan y no les importa destrozar a nadie. Sólo ellos tienen valor. Quizá porque son todo ego y su ego les impide ver algo más que a ellos mismos. Nunca dan puntada sin hilo y nunca esperes que te hagan un favor, por importante que sea, porque para ellos no lo será.

    Sí, tengo dos pensamientos enfrentados. Admiro a los genios, pero también los desprecio. Admiro su genialidad como artistas, deportistas o filósofos. Pero los desprecio enormemente como seres humanos.
    October 23

    Una noche extraña

    Por primera vez en muchos meses, me ha besado un hombre distinto del hombre del que estoy enamorada. Ha sido muy curioso. Había quedado con una amiga y su antiguo ex (de hace unos 8 años) que vino con un amigo. Entre risas y bromas, mi amiga me dijo que cuidado con el otro que tenía pasta a tutiplén, que se acababa de comprar un avión privado para que le llevara de acá para allá.

    Tampoco pasó gran cosa. Mi amiga y su ex tenían su coche (cada uno el suyo), y nosotros dos teníamos que ir en dirección contraria (él a su hotel y yo a mi casa). Y obviamente, cada uno se fue por su lado. Nosotros nos paramos a tomar la "última" -anoto, no habíamos apenas cruzado palabra en toda la noche- y, cuando nos echaron del bar donde estábamos -literalmente nos echaron-, le propuse que, en vez de acompañarle a tomar un taxi (los que conocéis mi barrio, imagináis que subir hasta la glorieta de Embajadores a las 3 y pico de la mañana, no me hacía mucha ilusión), fuéramos a mi casa y ya le llamaba un taxi desde allí, ya que estábamos como a un minuto de distancia.

    Llegamos a mi casa, él se fue al baño, yo me lié un porro y, fumé un par de caladas, se lo pasé y, cuando me lo devolvió, llamé a un taxi. No sé, me sorprendió mucho lo que pasó. Estuvimos como 10 minutos hablando de cosas insustanciales -trabajo, gatos, la vida y otras nueces...- y después él dijo que bajaba que el taxi tenía que estar al llegar.Me levanté para encenderle la luz del pasillo, se acercó con la intención de darme algo que yo interpreté como dos besos (ahora estoy segura de que esas no eran sus intenciones), y me besó. Vamos, un beso que, si le hubiera dejado, hubiera sido de roscachapa. Con todo el cariño del mundo le aparté y le miré.

    Y, frente a todo pronóstico, creo que entendió bien mi mensaje: "Están muy bien las cosas como están"

    Bicho, te quiero mucho, aunque no tengas avión privado.

    P.D. Está claro que hoy estaba encantadoramente atractiva.... Yuju, ¡viva mi ego!
    September 07

    No puedo evitar pensar en tí...

    El otro día alguien me pidió que pusiera en un post la fecha en que lo había escrito. Puse el 2008. Días más tarde, volví a ese post y ví un comentario que habías hecho. Y me dolió pensar que ya no estabas conmigo, y que nunca más volverías a estarlo. Tragué saliva y cambié la fecha. 2007.

    No pensé más en ello, pero me acaba de venir a la cabeza la canción de Duncan Dhu "No puedo evitar pensar en tí". La verdad es que no pensaba en tí, jejejjee, pero me entraron ganas de cantarla. Cerré las ventanas y me puse a ello y, como siempre me ocurre con Duncan Dhu, pensé en tí. Volví a verte una vez más en mi casa. Volví a ver tu mirada seria y a escuchar tus escuetas palabras. Volví a recordar todos lo buenos momentos que me hiciste vivir, pequeño ratoncito de campo que en el fondo no sabía vivir sin la ciudad. Pasaron ante mis ojos como un relámpago, tan lejano y tan vívido al mismo tiempo...

    Supongo que, para el resto de mi vida, cada vez que oiga a Duncan Dhu me acordaré de ti. Me gusta que sea así, cada vez lo hago con más cariño y cada vez me duele menos tu ausencia, aunque no por eso dejo de echarte de menos... En fin, no creo en muertos vivientes, ni en espíritus, pero si en lugar de haberte ido para siempre, te hubieras ido muy lejos, te escribiría esto: "No puedo evitar pensar en ti".

      

    August 29

    Impotencia

    Dicen que una de las peores cosas que puede pasar en esta vida es perder a alguien querido. Pero, ¿qué es perder?. Es decir, ¿perdemos a alguien sólo cuando muere? Para mí hay muchas maneras de perder a una persona y, la peor de todas, es cuando ves que esa persona se ha perdido a sí misma y ya no es quien era.

    Existen inumerables razones de que esto ocurra. A veces es pasajero, pero cuando lo que era algo temporal se alarga y agrava en el tiempo, al final, muchas veces, esa persona a quien queremos termina perdida en sí misma. Yo estoy viendo como alguien a quien quiero mucho está en ese estado: ha perdido el rumbo, el norte, la cabalidad... cree en lo inexistente con una firmeza y entereza que es imposible rebatírselo. Y no porque sea imposible, sino porque se defiende como gato panza arriba cada vez que alguien intenta tocar lo que considera que son sus "principios".

    Es increíble ver cómo hay gente que se aprovecha de los momentos de debilidad ajenos para imbuir unas creencias que, pensadas en frío, no tendrían ni pies ni cabeza. Cantamañanas de medio pelo, muy inteligentes, que consiguen dar una respuesta -aunque sea ilógica desde la razón- a cosas que no la tienen. Y, como lo que esas personas están buscando son respuestas, se las creen, porque necesitan creérselas.

    A mí me provoca una gran tristeza. No es la primera vez que veo un lavado de cabeza de este estilo, pero sí la primera que veo cómo alguien a quien quiero se pierde por esos caminos del absurdo. Me encantaría cambiar su manera de pensar, pero sé que no puedo hacer nada más que cruzar los dedos y esperar que la razón, ahora perdida, vuelva de allá donde esté...

    August 26

    ¡Socorro! Me quieren fisgar...

    Entre todas las paranoias raras y estúpidas que tengo, desde hace unos años tengo una que raya la sandez total. Muchas noches, cuando tengo una noche agitatada y demás, sueño con que hay alguien detrás de las ventanas espiándome. Claro, es muy sencillo, la verdad es que si quisieran espiarme, siempre y cuando duerma en el sofá, lo tendrían fácil. Vamos, que no lo tendrían complicado.

    Lo curioso de todos esos sueños es su realismo, que me resulta aterrador. Mientras sueño no es un sueño, es la vida misma. Lo que nunca he entendido es por qué tanta gente se empeña en querer fisgar a través de mi ventana y qué hacen tantas mujeres intentando entrar en mi casa.

    Supongo que la "culpa" es de aquel desgraciado que me dio aquel susto de muerte hace 3 ó 4 años -de repente ví una mano entrar a través de mi ventana...- porque, la verdad, si bien antes había soñado con que intentaban robarme, hasta ese momento no soñaba con que la gente husmeara en mi vida.

    En fin, espero tener un sueño tranquilo... Y SOLITARIO!!!
    August 18

    Culpa y asco

    Me he despertado con el estómago revuelto, hecha un cisco después de una noche de perros que he terminado porque no quería seguir soñando. He abierto los ojos con una mezcla de asco y culpa fácilmente reconocibles. No es la primera vez, ni probablemente será la última, que tenga esta clase de sueños.

    La culpa es una hijaputa. He soportado durante años el que me dijeran que si fulanito o menganito se pasaba de la raya era culpa mía por provocarle. Mi familia, algunos de mis amigos -aunque parezca increíble-, incluso algunas de mis parejas, me han dicho que si me pasaban esas cosas era porque yo iba provocando. Durante días, horas, años he analizado cada uno de mis movimientos, cada una de mis palabras y, tan sólo en muy contadas ocasiones, he podido encontrar palabras o hechos que puedan malinterpretarse. Y aún así, han conseguido que me sienta culpable. Como ayer, que mi mayor preocupación era ¿qué he hecho para verme en esta situación?. Analicé, analicé y pregunté. No, no había hecho nada, sólo ser amable con mis invitados y aún así no consigo quitarme esa sensación...

    Y pienso en una canción de Calamaro, que dice que "la culpa es un invento muy poco generoso" y empiezo a sentir odio hacía aquellos que han conseguido que me sienta culpable. A algunos de mis ex que cuando alguien se sobrepasaba conmigo decían que era culpa mía porque, aunque con otras palabras, yo me comportaba como una furcia. A algunas de mis amigas que, cuando les he dicho que fulanito o menganito me estaba incomodando, me han dicho que la culpa era mía por no haberle cortado - a veces se intenta y no se puede-. A mi familia, cuando en lugar de ponerse de mi lado, dijeron que la culpa era mía porque -y aquí si es literal- era una puta e iba provocando (con 10 años).

    Pero yo sé que no tienen razón y, aún así, cada vez que tengo un incidente con alguien, no puedo evitar pensar que la culpa es mía. Necesito analizar, desmenuzar y ver cada momento para decirme a mí misma que no. Y por alguna extraña razón, eso sólo no me vale. Sé que yo no tengo la culpa de nada, pero continúo sintiéndome culpable en la parte emocional, mientras que la racional se queda tranquila.

    Anoche me dormí entre esos pensamientos, y el resultado fue una noche asquerosa. Una noche en la que soñé con mi pasado. Una noche donde, aunque fuera un sueño, yo lo sentía como real y una y otra vez volvía a revivir momentos que no quiero recordar pero aún peores, con una mezcla de realidad y ficción escabrosa. Me desperté varias veces, sobresaltada, pero al volver a dormir, seguía soñando lo mismo.

    A las 6 desistí. No quería dormir más. Tenía miedo a seguir soñando. Lo primero que hice fue ir al baño a vomitar. Lo siguiente, ponerme a llorar. He llorado varias veces esta mañana. Sé que no puedo dejarme vencer por estos sentimientos, pero me cuesta tanto... Me pregunto si algún día seré capaz de olvidar, de no soñar, de no sentir culpa y olvidar el asco. Lo consigo la mayor parte del tiempo, pero cada vez que paso una noche de estas, siento ganas de mandar a todo el mundo a la mierda e irme a un lugar perdido, donde mi pasado no exista, donde nadie me conozca y, sobre todo donde nadie, especialmente yo misma, me juzgue.

    Lo único bueno que tiene todo esto es que sé que mañana, cuando haya dormido, volveré a ver las cosas de otro modo... pero hoy, si pudiera, lo dejaría todo y me iría muy lejos, aunque sepa que es una estupidez, porque por muy lejos que me vaya, mis recuerdos irán conmigo.


    August 06

    Pues en el fondo no debo de ser tan mala...

    Por circunstancias ajenas -al menos conscientemente- a mi voluntad, en los últimos días he hablado con varios hombres que han sido importantes en mi vida. Unos, como pareja, otros, como lo que pudo haber sido y nunca fue.

    Los que pudieron haber sido y nunca fueron, además de decirme miles de piropos y lo mucho que valgo, todavía piensan en qué habría pasado sí.... Y los que fueron y ya no son, todavía piensan que, a pesar de todo, yo habría sido la mujer de su vida si no les hubiera dejado.

    Me halaga y me consuela ese pensamiento, pero también me hace darle vueltas a algunas cosas. La más importante, lo tontos que somos a veces al no decir lo que pensamos o decimos cuando lo sentimos, y la de cosas que nos podemos llegar a perder por eso. Si alguno de ellos me hubiera dicho en su momento algunas de las cosas que me dicen ahora, probablemente mi vida sería distinta.

    Es verdad que cada cuál es como es y también que hay cosas que no sé por qué razón, pero no se consiguen expresar porque las palabras no salen. Yo me esfuerzo por hacerlo y no siempre me sale. O a veces lo que me sale es realmente torpe. Pero al menos lo intento. Y esa es la diferencia entre ellos y yo, y la razón por la que no estoy con ninguno de ellos: jamás lo intentaron o, si lo intentaron, no con la suficiente fuerza.

    Así que aquí va un consejo para mí misma: las palabras, los detalles y escuchar a los demás es importante. A veces no lo hacemos porque nos aterra encontrarnos con una reacción no esperada -o non grata-, como recibir un "Vale" o un "Yo también", cuando decimos "Te quiero". Otras veces, lo que no queremos es entrar en una confrontación, como cuando sabemos que lo que vamos a decir no va a gustar al otro. Pero el que nunca te digan lo que sienten por ti o que eviten hablar contigo por no tener problemas, lo único que crea al final son problemas.

    Yo tiendo a hablar las cosas, pero tengo tendencia a decirlas muy mal. Me cuesta, me aturrullo y las suelto fatal. Intento mejorarlo, pero la mayoría de las veces no lo consigo. Es mejor que no intentarlo, pero no me sirve. Y lo que peor se me dá es expresar lo que quiero.

    En fin, propósito para el 2009, comunicarme mejor...
    August 04

    Cada día...


    Cada día me doy más cuenta de que me cuesta entender a las personas, que siempre busco seis pies al gato y rebusco más allá de lo buscable.

    Cada día me doy más cuenta de lo estúpidamente que me comporto a veces y de que lo que para nosotros es obvio, no tiene por qué serlo para el resto.

    Cada día me doy más cuenta de que cuánto más sé, más quiero saber y con cada nuevo descubrimiento, descubro que sigo siendo una ignorante.

    Cada día me doy más cuenta de lo sola que puede sentirse una persona estando acompañada y lo acompañada que se puede estar aún estando sola.

    Cada día me doy más cuenta de lo mucho que echo de menos escribir, y las pocas ganas que tengo de hacerlo.

    Cada día me doy más cuenta de que hay ciertos días en los que no debería escribir...
    July 06

    Autosuficiencia

    "Me miro en el espejo y soy feliz, y no pienso nunca en nadie más que en mí, y no pienso nunca en nadie más que en mí". No sé qué me gustaría más, si entrar en Parálisis Permanente (mental, al estilo punkarra puro) o ser capaz de creerme esas frases. Es decir, ¿sería feliz no pensando nunca más que en mí?. Hay momento en los que pienso que ojalá supiera hacerlo.

    Plano. Me gustaría entrar encefalograma plano. No preocuparme de por si a mi padre le ha dado un achuchón o no, ni del desprendimiento de matriz de mi tía, ni del desquiciamiento paulatino de mi madre o de enterarme que un viejo amigo tiene cáncer. No preocuparme por nada, sólo estar, no pensar. No estar triste, ni pensativa, ni apática. No tener ganas de llorar y estar frustrada porque no me salen las lágrimas.

    Mi destino es mantenerme en mi coraza,  ser como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie. Asumir que hay personas con las que de repente no tienes nada que decirte. Y otras a las que dirías muchas cosas y por alguna razón no lo haces. ¿Hacemos bien callándonos ciertas cosas?

    Estoy cansada. Sólo quiero un poquito de tranquilidad. ¿Es pedir tanto?
    June 08

    Aterrada

    Me aterra ver cómo están mis padres. Me aterra ver que mi padre cada día degenera más y más rápido, tanto física como mentalmente. Me aterra que mi madre esté al borde del desquicie. Me aterra que se vaya y me aterra que se quede. Me aterra que reviente. Me aterra que cualquiera de ellos pierda del todo la cabeza y haga una tontería. Sé que podría hacer más de lo que hago, aunque no todo lo necesario para que esto salga bien, y tengo que decidirme a hacerlo. Porque lo que más me aterra de todo es que un día esto estalle sin que yo no haya hecho todo lo que está en mi mano por evitarlo.
    April 25

    Soy como soy

    Hoy ha sido una noche "movidita" en cuanto a noticias y recordatorios varios. Fiesta de cumpleaños de la que he salido totalmente agotada. Ahí me he encontrado con el marido de una amiga que me ha recordado algo que le dije el día en que le conocí, hace tiempo. No lo voy a contar porque es algo personal, pero sí su conclusión. Le hablé de algo que pensaba hacer con el que de aquella era mi novio. Y me dijo que si alguna mujer hiciera algo así por él, no la dejaría escapar nunca. Me hizo gracia, porque en los últimos meses, es la segunda persona que me dice algo parecido. Supongo que aunque hasta ahora no me hayan hecho sentirme así, en el fondo sí que soy una persona especial, pese a que ese ex jamás haya sabido valorarlo.

    Después, he leído mi correo y he descubierto -como siempre, vivo en la parra- que mi atractivísimo ex profe de inglés es gay. Ains, sí, no me entero de una...

    En fin, es tarde y me voy a dormir...

    Pero no me puedo ir a acostar sin contar lo que acabo de leer en mi Facebook. Un ex compañero de trabajo de Lituania, al que sólo ví una vez en una reunión de empresa en Amsterdam y con el que sólo hablé e hice el idiota una noche de fiesta, me acaba de enviar el siguiente mensaje: "Hola Susana. Estoy un poco borracho ahora, una botella de vino tiene estas cosas. Pero estada recordando 3-4 años atrás... Me gustaría visitarte en Madrid, a lo mejor podríamos pasar un buen rato paseando por la ciudad y bebiendo vino bajo el sol. ¿Qué opinas? Tendré unos días de vacaciones en junio-julio. ¿Estarías interesada en un deja vú?" Ante lo cuál me vuelvo a quedar estupefacta... no tuve nada con ese chico, aunque hicimos el tonto un rato una noche borrachos -pero no más que el resto de bálticos que me rodeaban-, nunca he tenido una conversación que le dé pie a pensar nada... (sólo temas laborales). Y aunque a veces parece que  me he caído del guindo, a mí esto me suena a proposición indecente...

    Vaya, debo ser irresistible. Menos mal que, por una vez, parece que he encontrado a alguien que me valora. Y, para que lo voy a negar, esta clase de cosas, me ponen el ego por las nubes!
    March 25

    Insomne

    Tres  noches en Gijón y tres noches sin apenas dormir. A veces me pregunto si alguna vez terminará esto. Me doy cuenta de que las cosas han mejorado mucho en algunos aspectos, se nota que pasa el tiempo, pero me frustra no ser capaz de controlar ni mi comportamiento ni  mis pensamientos cuando estoy aquí. No me gusta escribir cuando vengo porque se me nubla el raciocinio, me convierto en otra y miles, millones de pensamientos confusos me atacan. Supongo que por eso no duermo.
     
    Me fastidia volverme tan agresiva, pero estoy agresiva desde antes de venir porque voy afilando las uñas, por si las moscas. Tengo miedo, le tengo miedo, les tengo miedo y, aunque durante muchos ratos soy yo, durante otros, demasiados para mi gusto -aunque cada vez menos- soy incapaz de controlarme.
     
    En los últimos años, aunque yo haya crecido, madurado y asumido los diferentes acontecimientos que han ocurrido, las cosas se vuelven más cuesta arriba. Llego a una casa que no es mi casa. Busco a mi gato y ya no está. Mi padre se deteriora a pasos agigantados y a mi madre cada vez le flaquean más las fuerzas... empieza a desgastarse y a consumirse también, física y anímicamente. Es como si todo lo que conociera, todo lo que me daba fuerzas y ánimos ya no existiera y eso hace que no consiga sacar el aplomo suficiente para estar aquí y disfrutar, porque, al poner las cosas en la balanza, lo negativo puede a lo positivo.
     
    Y me encanta estar con mi familia, pero me descoloca. Nada es lo que era y cada vez me siento más extraña...
    February 14

    Ni sí, ni no, ni blanco ni negro

    En este mundo existen dos clases de personas, los que ante un problema se enfrentan a él y deciden seguir adelante y los que simplemente se paran esperando a ver que pasa. Es obvio decir que yo soy de la primera postura aunque en ocasiones también necesite pararme y reflexionar. Eso es humano, por supuesto, pero si el "parón" se prolonga durante mucho tiempo, los resultados pueden ser catastróficos.
     
    Pararse implica no ser consciente de lo que te rodea, no saber ver más allá de nuestras narices porque ahí estás, parado y sin reaccionar ante ningún estímulo. Y, las consecuencias de pararse suelen ser nefastas: simplemente ponemos barreras entre las cosas que nos gustan y las personas que nos quieren y, tarde o temprano, nos pasa factura. Esa es la razón por la que estoy en contínuo movimiento.
     
    Show must go on!
    February 06

    No sé lo que siento, pero sé lo que no siento

    Cuando una tiene una semana tan agitada como la mía, no es de extrañar que sienta que se está volviendo un poquito tarumba. Cuando una persona se enfrenta, de repente, a muchas emociones, en ocasiones enfrentadas, la confusión es evidente.¿Cómo puede alguien querer y no querer estar con alguien? ¿Dónde está lo que enfrenta al deseo y el no deseo? ¿Es posible amar y odiar al mismo tiempo? Es como un torbellino de preguntas que te repites incansablemente, una tras otra, porque no eres capaz de asumir tantos sentimientos juntos.

    Me está costando colocarlos todos en su sitio. La parte mala es que me ha planteado cosas que no me quería plantear. La parte buena es que poco a poco las cosas vuelven a la normalidad. Me pregunto qué más cosas que se me moverán en el proceso. Aún desconozco el alcance de esto, pero estoy segura de que, evolucione como evolucione, será para mejor. No tengo miedo, pero me gustaría que las cosas no fueran así.  Aunque imagino que esto es normal, a nadie le gusta que le pongan la vida -y la cabeza- patas arriba, ¿no?

    Me siento cansada, terriblemente cansada y, lo que me preocupa es que es un cansancio emocional. Me gustaría hacerme un ovillito y dormir durante muchos días y que, al despertarme, todo fuera como en mis sueños. Pero me temo que no va a ser posible. Mientras tanto, sólo me queda buscar la manera de conseguir que mis sueños se conviertan en realidad. Aunque, ¿cuáles son mis sueños?
    January 25

    Personas a las que admiro

    Hacía tiempo que tenía ganas de hablar de personas a las que admiro, personas que han sido o son un ejemplo para mí por su constancia, tenacidad y esfuerzo para conseguir hacer que su vida sea como ellos quieren, por su afán de superación, por sus ganas de vivir y vivir lo mejor posible dentro de sus posibilidades. Pero, sobre todo, personas cercanas a mí sin ser de mi familia, de carne y hueso y con las que, de una manera u otra, he compartido o comparto momentos muy especiales.

    La primera que se me viene a la cabeza es Marina, la chica con la que compartí piso cuando me vine a vivir a Madrid. Marina tenía un retraso leve que la volvía un tanto especial para algunas cosas e incapacitada para otras. Sin embargo, con 18 años se había venido desde su pueblo de la Galicia profunda a Madrid, a buscarse la vida y ganarse el pan como interna en una casa. Y, finalmente, ahora, a pesar de no tener cociente intelectual ni para sacarse el graduado y a base de trabajar, Marina tiene un pisito de dos habitaciones en el centro de Madrid del que no le queda mucho por pagar, un trabajo de 9 a 5 como cocinera en un colegio, unas amigas con las que salir y disfrutar los fines de semana y una vida tranquila y feliz a pesar de sus limitaciones. Con ella aprendí que si bien querer no es siempre sinónimo de poder, si deseas algo con mucha fuerza y luchas por ello, es probable que lo consigas.

    No puedo olvidarme de Sandy, mi leona favorita. La luchadora incansable, la amante de la vida. Una vez intentaron arrebatársela y se llevaron lo que más quería, pero ella siguió firme. Antes de poner de nuevo un pie sobre el suelo, ya había reorganizado su vida de tal manera que el sonreír fuera más fácil. La admiro por no haberse hundido, la admiro por esa fuerza interior que no sé de dónde sacó, la admiro por haber llevado y superado tan bien todo lo que pasó y la admiro porque hasta en los peores momentos, siempre tuvo una sonrisa para nosotros.

    Luego está Edu, el chico al que casi todo le sale al revés pero el consigue, por arte de magia, darle la vuelta y ponerlo del derecho. Edu, el que siempre esta alegre, aunque no sea todo lo feliz que debería. Edu, el que es capaz de ver en positivo hasta el agujero negro más profundo. Edu, el incansable perseguidor de sueños, trabajador implacable. Edu, "mi negro" aunque sea mulato, el que me enseñó que de todas las cosas podemos sacar algo bueno, mi maestro en optimismo y generador de carcajadas.

    Y, por último, está Fer, la única, la diosa. La chica que una vez dijo que iba por ahí perdiendo amigos por su bocaza. La que es incapaz de callarse lo que piensa, aunque le cueste un poquito más decir lo que siente o cómo se siente. La que defiende por encima de todo la sinceridad y la lealtad como valores de vida. La que siempre está ahí, aunque no esté. La amiga con la que me apetece compartir todo lo bueno de mi vida y de la que me acuerdo cada vez que veo un chorizo picante. La que, por encima de todo, es íntegra aunque le duela.

    La bella y la bestia

    Otra vez me he vuelto a cruzar con él en el metro. Bueno, cruzar exactamente no, más bien, a estar sentada frente a él. Si le observas de perfil, es un chico atractivo: unos ojos de un azul interesante, una nariz con personalidad, bella, unos labios carnosos... en fin, un chico atractivo. Sin embargo, si le miras de frente, se convierte en un monstruo. La mitad de su cara está desfigurada como si le hubiera caído encima una olla gigante de aceite hirviendo.

    La última vez que le vi me percaté de que llevaba unos finos guantes de color carne cubriendo sus manos y sus dedos, como queriendo esconder algo. Y, al fijarme bien, vi que le faltaban la mitad de los dedos de la misma mano que su rostro desfigurado, desde los nudillos hacia abajo.

    Y, cada vez que le veo, no puedo evitar pensar qué pudo pasarle para ser como es ahora, teniendo que sentir a diario miradas curiosas como la mía, clavándose en él allá donde va y sintiendo lástima por ver cómo un chico guapo se ha convertido en un monstruo.
    January 01

    Sin dormir

    Desde luego, da igual lo cansada que esté, que no haya dormido esta noche o las copas que me bebí esta mañana. No puedo pegar ojo, sólo hacer cosas para evitar entrar en modo centrifugado, cosa que no me apetece en absoluto.

    Me ha trastocado chocarme con Roberto de bruces cuando quería comprar pan y, la verdad, desde entonces tengo la cabeza en otro sitio, excepto cuando consigo concentrarme en algo con todas mis fuerzas.

    Sólo deseo que esté lo mejor posible y no sé qué puedo hacer para ayudarle.

    Dicho esto, me voy a escuchar música de buen rollo, para centrarme en algo positivo y dejarme de pensamientos que sólo me causan preocupación y pena.
    December 27

    Familitis

    Afúuuuuuuuuuuuuuuuuuuu afúuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu afúuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

    Estoy en guirilandia jubileta. Esta tarde me castigaron y me llevaron toooooda la puñetera tarde de compras -bueno, de tienda en tienda, porque yo no compré nada-, cosa que odio más y con creces, que madrugar para ir a trabajar. Encima no me encuentro bien, me duelen las piernas, la espalda, tengo frío, etc... vamos, que creo que me estoy poniendo malita. Y, para colmo de males, mi familia no para de discutir por tonterías....

    Si a eso sumamos que no duermo nada bien porque me paso la noche pensando o persiguiendo gamusinos, cualquiera puede imaginarse que voy a necesitar unas vacaciones de las vacaciones. Vamos, que mi familia me agota. Qué ganitas de que llegue el 31, salir de trabajar y espanzurrarme en mi sofá. ¡Que le den a las campanadas!

    Por lo menos, mañana emigro con Eva y, por fin, podré descansar...
    November 15

    No escribo

     
    No escribo porque no quiero que me lean.
    No escribo porque espero para escribir.
    No escribo porque no sé por dónde empezar.
    No escribo porque por dónde empezaría tiene otros escenarios.
    No escribo porque no sé qué contar.
    No escribo porque lo que sé que contar no quiero contarlo.
    No escribo porque pienso, y si pienso no escribo.
    No escribo porque mis palabras son confusas y me confunden.
    Simplemente, no escribo.