| Agitated 的个人资料Hacer lo que quieres dep...照片日志列表 | 帮助 |
|
|
12月9日 Cruce de Miradas (XIII)No soporto más pensar que, cuando te vas a tu casa, está David esperándote. Conmigo pasas las tardes. Con él, las noches, los fines de semana. Conmigo todo es a escondidos. A veces me siento como si no fuera nada, sólo un pasatiempo. Tus besos, tus abrazos, los momentos que pasamos en la cama, son siempre a hurtadillas, como si estuviéramos haciendo algo malo. Sólo de pensar que alguien más pone las manos sobre tu cuerpo, que te besa y, que tú le dices que le quieres me pone enferma. Cada noche me acuesto pensando en tí y, cuando lo hago, recuerdo que tú estás en la cama con él, repitiendo lo que por la tarde hiciste conmigo. 11月30日 Cruce de Miradas (XI)Recordé que me habías dicho que eras un poco fetichista. Tus pies. Te encanta que te los toquen. Tan pequeños, tan suaves y con esas uñas cortas, pintadas y sugerentes, que cómo me iba a resistir… Estábamos descalzas, tumbadas sobre la cama, y no me pude evitarlo. Te pedí que te tumbarás y tú accediste sin preguntas. Te cogí un pie y empecé a acariciarlo, primero con suavidad, luego presionando, como si te diera un masaje. Mientras, te miraba. Estabas relajada, sonriente. Se te veía feliz.
Cuando comencé a besarte los dedos, te seguí acariciando con mis manos. Tu cara pasó de la dulzura a la excitación. Enrojeciste y empezaste a temblar. Y yo también. No sabes el placer que me dio verte tan vulnerable. Quitarte los pantalones fue una necesidad. 11月28日 Cruce de Miradas (IX)Todo empezó como un juego. Un juego de palabras. Una especie de farsa para animarnos y animar a quienes nos leen. Pero ya no es sólo eso. Este fin de semana ha sido increíble. “Te quiero mucho”. Sí, me lo dijiste, no lo niegues. Me mirabas a los ojos y me decías que me querías. Después no pude evitar dejarme llevar por tu entusiasmo. Caímos en la cama. No fue sólo sexo. ¿O sí? 11月21日 Cruce de Miradas (VII)¿Qué te puedo decir que no te haya dicho ya? El sábado me dejaste con el corazón roto en mil pedazos.... ¿Por qué dices que no puede ser? ¿Por qué te empeñas en decir que no a algo que ni siquiera conoces? No lo niegues, lo que pasó por la tarde no tuvo nada que ver con lo que me dijiste después...
Sí, no puedo dejar de recordarte acariciando mi nuca, besando mis mejillas y dejando caer tus manos entre mis piernas. ¿Qué fue, una mentira?. Porque eso no te atreviste a decírmelo. No me dijiste que no me deseabas, ni que no quisieras estar conmigo. Simplemente, que no podía ser. Y sabes... no te creo. 11月15日 Cruce de Miradas (V)No me puedo dormir. No dejo de darle vueltas a la conversación que tuvimos por teléfono. Fue tan fría, tan distante... Supongo que las dos estábamos tensas. Tú tienes tu vida, yo la mía, y de repente ha surgido esto que no sabemos bien cómo asumir.
Esa voz, juguetona y sensual... Intento imaginar qué cosas me dirás cuando mis labios recorran todo tu cuerpo. Mientras, tus manos acariciarán mi piel de duende travieso.
¿Me llamarás? Sólo quiero que nos demos la oportunidad de ver si todo son fantasías o si lo que estoy sintiendo es real. ¿Lo es? ¿Me deseas tanto como yo a tí? 11月14日 Cruce de Miradas (III)Lo reconozco. Te escribí aquí porque quería que me leyeras. Pero para sacarte de mi mente. Jamás hubiera esperado una respuesta tan rápida. Es más, no creía que fuera a tener ninguna respuesta.
Esta mañana, cuando vi que tú sentías lo mismo que yo, mi pulso se aceleró. Inmediatamente pensé qué ponerme, en estar lo más guapa posible, sólo por si hoy nuestros caminos se unían de nuevo.
Hoy ya no pienso en tus ojos, sino en tus labios. Sugerentes, jugosos, dulces y apasionados al mismo tiempo… ¿Serán tan suaves como parecen? Me muero por volver a verte… y me pregunto si todo esto no será sólo un sueño.
Cruce de Miradas (I)No podía dejar de pensar en sus ojos, verdes y penetrantes. Sólo un café. Un miserable café y su mirada. Sonreía y me hablaba de su novio. Y yo la contemplaba fascinada mientras pensaba en por qué me habían atrapado sus ojos. Nunca había sentido algo así. De hecho, una mezcla de repulsión y deseo me retorcía el estómago mientras estábamos allí sentadas, hablando de sexo y amor, como dos confidentes.
Me habló de él, del que la tocaba todas las noches, del que la hacía chillar y sentir. Y yo sentí que me moría por dentro.
Sólo dos besos y un volveremos a vernos. Aún no hemos vuelto a quedar. Tal vez debiera dar yo el primer paso. O tal vez no. La confusión me impide pensar con claridad. |
|
|